¿Quién soy?

Soy Flavia, una treintañera de origenes argentinos y españoles. Viví mi infancia en la ciudad costera argentina de Mar del Plata (Arg), mi adolescencia fué en un pueblo de la costa del Maresme (Esp) y ya con un poco más de edad me enamoré de la loca ciudad de Barcelona. Hasta que maduré y busqué mi refugio junto a un bosque a las afueras de la capital catalana.

No nací con un gen viajero, este se fue desarrollando poco a poco. Empezó con 18 años cuando decidí hacerme azafata, mi trabajo era viajar, dormir en hoteles y compartir mis días con el resto de la tripulación. Era ahí cuando veía a los pasajero ilusionados con el destino, hablaba con ellos y les notaba la ilusión de descubrir sitios nuevos. Sus historias de experiencias vividas me dejaban impactada, me daban ganas a hacer lo mismo.

Yo también quería tener ese brillo en los ojos antes y después de volver de viaje.

Y así hice, con 19 años me planté en Japón sin tener ni idea de que hacer o ver, una guía de papel en la mano y ese cosquilleo en el cuerpo de probar algo nuevo. No había WhatsApp, ni blogs como este, ni grupos de ayuda de viajes en Facebook, mucho menos traductores on line. A mi madre casi le dio un infarto cuando le dije que me iba así, a la aventura. Y esa aventura fue la que desencadenó a la rubia con mochila de hoy.

Cambiaba de trabajo constantemente con la intención de ahorrar y tener muchos días libres para irme a descubrir un rincón nuevo del mundo.

He pasado por casi todas las ramas de turismo, pero sobretodo de ser la oyente a ser la narradora. Y eso me llena de verdad.

A raíz de todos los viajes, las personas más cercanas empezaron a preguntarme por ellos, me pedían consejos, trucos para gastar menos, opiniones de países, etc.

Y fué ahí, en 2017, que nació el Blog de viajes de Una rubia con mochila.

Mi intención es ayudar y motivar a cualquier persona que quiera emprender una aventura viajera. Me centro en lo más importante que son las rutas, presupuestos y guías, soy clara y concisa, pero sobretodo fiel a mis principios, por lo que si algo no me gustó o tuve una mala experiencia, te lo diré de verdad. Porque no todos los viajes son perfectos y no pasa nada por contarlo, es más, yo lo cuento todo así los que sigan mis pasos van prevenidos. No tengo miedo por decir que algo no fue como lo esperado públicamente.

Te quiero motivar, te quiero despertar el gen viajero (si es que aún sigue dormido), quiero que veas y descubras con tus ojos el maravilloso mundo en el que vivimos. Que tengas experiencias alucinantes, esas que cuando seas viejito recuerdes y se te dibuje un sonrisa en la cara. Quiero que vivas esto, como lo vivo yo.

Porque la vida es muy corta y el mundo es muy grande

Y si has llegado hasta aquí, te tengo que decir GRACIAS. Porque todas tus dudas e inquietudes hacen que valga la pena este gran trabajo. Todo el soporte por aquí, mails y redes sociales me motivan más para seguir enseñando todo lo vivido y compartirlo.

Gracias, de verdad…